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Suministrada

Geraldo González tuvo la semana pasada un reencuentro emotivo con su progenitora la cual no veía desde hace ocho años.

Brendaliz Vega Vega partió hacia los Estados Unidos cuando el canastero ponceño tenía apenas ocho años en busca de una mejora calidad de vida.

González optó por quedarse bajo la custodia de su padre en la Isla, pero no pudo visitar a su madre por distintas situaciones.

La espera para verla llegó a su fin la semana pasada cuando González la visitó.

“Decidí quedarme allá con mi padre y luchar por mi futuro y perderme a mi madre y a mi hermanita tantos años, hasta ahora que logré conseguir la beca universitaria y se me cumplió”, comentó González, que fue reclutado por la UPR de Bayamón para jugar LAI.

“En resumidas cuenta sacrifique el verlas por el deporte y mi futuro y quiero llegar lejos para honrar el trabajo que mi padre a hecho en mi y para dedicárselos a mi madre, hermanita y padre que son mi motivación cada día que me levanto o cojo un balón en mi mano”, agregó.

González dijo que tiene pensado visitarla cada verano.

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