Inicio Editor's picks Carta de un arbitro dirigida a los padres, jugadores, dirigentes y fanáticos

Carta de un arbitro dirigida a los padres, jugadores, dirigentes y fanáticos

“Recuerde la culpa no es siempre del árbitro, el solo es un humano valiente haciendo un trabajo difícil el que pocos se atreven hacer”

83
0
Compartir
(Luis Eloy García/Buzzer Beater)

Muchas de las familias puertorriqueñas disfrutan de algún modo u otro de actividades relacionadas con el baloncesto, ya sea porque se entretienen observando un partido en la televisión o yendo a canchas para presenciar estos partidos en vivo. Muchos padres en Puerto Rico eligen el deporte del baloncesto para fomentar en sus hijos una vida activa y positiva.

Sin embargo, el baloncesto puede ser muy frustrante. Es un deporte muy competitivo, en el que no se consigue ganar todo el tiempo. La peor parte es cuando los árbitros hacen una llamada justo en el momento en que estas luchando para ganar. Lo crean o no, he pasado por situaciones muy similares. Uno se siente tan cansado de recuperar su ritmo en el juego, y siente que no está dando lo mejor de sí. Cuando intentas ejercer el esfuerzo nuevamente el árbitro suena el silbato. Esto realmente es frustrante para cualquier jugador, entrenador y hasta los padres fanáticos. Supongo que cualquier jugador o entrenador que ha sufrido esta situación puede relacionarse con este escrito. Situaciones como esta pueden conducir a cualquiera de los antes mencionado a menospreciar, invalidar y enojarse con los árbitros hasta el punto de ofenderles con improperios, palabras soeces y hasta amenazas.
 Por otra parte, ¿se han detenido a pensar que los árbitros son humanos? Estos cometen errores como cualquier otra persona.

En efecto, cuando los árbitros cumplen el reglamento sí pueden ser el factor decisivo para que se gane o se pierda la oportunidad de ganar un juego. Esto no debería ser la razón por la cual ningún fanático pueda gritarles y avergonzarlos frente al público. Si haces un análisis más detallado, poniéndote en los zapatos de esos árbitros, quienes siempre están bajo la presión de la gran responsabilidad que conlleva tener la vista puesta en todas las áreas, ser justo, imparcial, mantener el orden manejando el juego cumpliendo el reglamento ¿crees que es tarea fácil?


A veces, no podemos negar el hecho de que en ocasiones perciban que el arbitraje puede estar parcializado, esto no es correcto, pero tampoco es correcto gritarles palabras soeces o sobrenombres. Sugiero, con respeto, que cuando ambos estén tranquilos dialogar para resolver cualquier situación surgida. Esto es muy importante para mantener la calma hasta que el juego haya concluido. Un ambiente adecuado, una palabra de aliento promueve la calma y aumenta la motivación del equipo y frena las frustraciones.

Algunos jugadores se les hace muy difícil reconocer el problema. Esto los hace más vulnerables en situaciones confusas y tienen la tendencia a molestarse. Los jóvenes son impulsivos y tienden a frustrarse cuando se sienten acorralados. No todos los problemas en la cancha es responsabilidad de los árbitros, hay un sinfín de situaciones dentro de un juego, no es justo que los árbitros sean los responsables de todo. Deje a sus jugadores saber que usted está allí para ayudarlos y apoyarlos. Cabe señalar que es muy importante enseñar a los jóvenes de hoy en día cómo respetar la autoridad. En adición enseña a los jugadores a no culpar a otros y ha responsabilizarse por sus acciones.

Trate a los árbitros con respeto, se les llama oficiales en el juego porque tienen la autoridad y la responsabilidad de mantener un ambiente justo e imparcial. No los culpes sin conocer los detalles de la situación. Si tiene preguntas sobre alguna llamada, acérqueselas con respeto. No puedes ganar un argumento si los tratas con crueldad e indisciplina. Da lo que exiges, pues la razón no grita la razón convence.


Los árbitros tienen influencia y poder en el juego y eso viene atado a una gran responsabilidad. Los entrenadores y fanáticos tienen que aceptar y tener esto en cuenta. Los invito a pensar seriamente sobre el ejemplo que dan a sus jugadores o hijos en este caso. Recuerde que los jugadores son un reflejo de su entorno. Trata una situación difícil efectivamente, ya que envía un mensaje de autocontrol y disciplina para el equipo y todo espectador dentro del área de juego. Los jugadores, especialmente los jóvenes (adolescentes), a menudo pueden imitar la acción del líder del equipo. Los jugadores tienden a seguir sus caminos, por lo tanto, debe servir como un modelo para el buen futuro de ellos no como jugadores si no como seres humanos integrales.

Incluso, si crees que los árbitros están haciendo un mal trabajo en el juego, sigue siendo la responsabilidad del entrenador asegurarse de que sus jugadores den el máximo siempre. Un buen entrenador debe ser capaz de expresar respeto, paciencia y otros roles de liderazgo como guía hacia el éxito de su equipo.

“Recuerde la culpa no es siempre del árbitro, el solo es un humano valiente haciendo un trabajo difícil el que pocos se atreven hacer”

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here